Cirugía fetal histórica en Córdoba: corrigen la columna de un bebé de 28 semanas con espina bífida

En un hito sin precedentes para la medicina del interior del país, un equipo de profesionales logró intervenir intraútero a un bebé con diagnóstico de mielomeningocele, comúnmente conocido como espina bífida, corrigiendo su columna vertebral en plena gestación. La compleja cirugía se realizó en noviembre de 2024 en la ciudad de Córdoba, en un trabajo conjunto entre la Nueva Maternidad Provincial y el Hospital Privado de la capital, y se convirtió en la primera de este tipo fuera de la provincia de Buenos Aires.

Entre los profesionales que participaron de la intervención se encuentra la médica rosarina María Agustina Nóbile, especializada en medicina y cirugía fetal. En diálogo con Radio 2, Nóbile compartió detalles de la experiencia y explicó la importancia de este avance médico que marca un antes y un después en la atención fetal en Argentina.

El desafío de operar dentro del útero

El caso fue detectado mediante una ecografía de rutina y confirmado en la semana 28 del embarazo. El equipo cordobés, dirigido por el reconocido doctor Savino Gil Pugliese, referente nacional en cirugía fetal, decidió avanzar con la intervención en el mismo útero materno, dentro de la llamada «ventana terapéutica», que se extiende entre las semanas 22 y 28 de gestación.

“La madre fue sometida a anestesia general y se le realizó una incisión similar a la de una cesárea para exteriorizar el útero”, explicó Nóbile. Luego, se realizó una pequeña abertura en el útero y se accedió a la espalda del feto. En ese punto crítico, los neurocirujanos repararon la lesión en la médula espinal y en la piel, con el objetivo de detener el daño progresivo que provoca esta malformación.

“El procedimiento dentro del útero debe durar lo menos posible, idealmente entre 20 y 30 minutos, para reducir riesgos de infecciones o complicaciones”, añadió. La intervención completa puede extenderse hasta dos horas, y en este caso se utilizó la técnica abierta, aunque en otros países se emplean también técnicas laparoscópicas.

Qué es el mielomeningocele o espina bífida

La espina bífida es un defecto del tubo neural que se produce cuando la columna vertebral del feto no se cierra completamente durante las primeras semanas del desarrollo embrionario. En su forma más severa, el mielomeningocele, parte de la médula espinal queda expuesta, lo que puede generar lesiones neurológicas irreversibles si no se interviene a tiempo.

“Esa exposición continua dentro del útero afecta las vías nerviosas que conectan el cerebro con la columna”, indicó Nóbile. Las consecuencias pueden incluir inmovilidad en las piernas, incontinencia y problemas ortopédicos, entre otros. Por eso, cuanto antes se realiza la reparación, menores son las secuelas neurológicas en el bebé.

El resultado: un bebé sano con buen pronóstico

El bebé nació por cesárea en la semana 37, con un peso de 2,5 kilos, movilidad en las piernas y una evolución neurológica muy favorable. Recibió asistencia especializada de neurocirujanos y neonatólogos, y fue dado de alta junto a su madre. “Estamos muy contentos porque no solo fue una cirugía exitosa, sino que ya podemos ver los frutos del trabajo hecho”, celebró la médica rosarina.

Pese a que requerirá controles y estimulación a lo largo de su infancia, el niño presenta un pronóstico significativamente mejor al de un bebé con esta patología no tratada antes del nacimiento.

Córdoba marca el camino para el interior del país

Hasta ahora, todas las cirugías fetales para corregir mielomeningocele en Argentina se realizaban en la provincia de Buenos Aires, donde existen centros especializados desde hace siete años. Con esta intervención, Córdoba se convierte en la primera provincia del interior en realizar esta operación, marcando un hito en la descentralización de la medicina de alta complejidad.

Nóbile, que trabaja en la Maternidad Oroño de Rosario y se formó en Londres, fue invitada a sumarse al equipo cordobés por su experiencia en la especialidad. “En Rosario estamos creciendo cada vez más y esperamos poder realizar estas cirugías pronto también en nuestra ciudad”, expresó con entusiasmo.

Diagnóstico temprano y prevención

La médica subrayó la importancia de los controles prenatales y las ecografías de rutina. La espina bífida suele detectarse durante la ecografía morfológica en la semana 20, pero también puede aparecer en estudios del primer trimestre, como la translucencia nucal. Además, recordó que la toma de ácido fólico desde el inicio del embarazo o incluso antes de la concepción es clave para reducir el riesgo de esta malformación.

Otras patologías que pueden operarse dentro del útero

Además de la espina bífida, la cirugía fetal puede abordar cardiopatías, anemia fetal, complicaciones en embarazos gemelares y otras condiciones. “Cada caso requiere una evaluación cuidadosa y un trabajo multidisciplinario con colegas de distintas especialidades”, explicó Nóbile.

Este tipo de intervenciones no está exento de riesgos, como el parto prematuro o la rotura de membranas, pero en el caso de Córdoba, la gestación transcurrió sin complicaciones luego de la cirugía.

Con este avance, la medicina fetal en Argentina da un paso gigante hacia la equidad y la innovación, permitiendo que familias del interior del país accedan a tratamientos que hasta ahora solo estaban disponibles en la capital.