Mientras permanece internado en la clínica Agostina Gemelli de Roma por una neumonía bilateral, el Papa Francisco no pierde de vista la realidad de su país natal. Desde el Vaticano, el sumo pontífice expresó su solidaridad con las víctimas del feroz temporal que golpeó a Bahía Blanca, dejando un saldo devastador de inundaciones y destrucción.
Según comunicó la oficina de prensa del Vaticano, Francisco está al tanto de las noticias sobre la emergencia climática en el sur bonaerense y sigue el tema de cerca. «El Papa está informado de las inundaciones en Argentina y está claramente cerca del sufrimiento de la gente en Bahía Blanca. Evidentemente, está cerca con el pensamiento y con la oración», afirmaron desde la Santa Sede.
Movilización de la Iglesia y apoyo internacional
Ante el desastre, la Iglesia Católica reaccionó con rapidez y lanzó una campaña de donaciones a través de Cáritas, la cual ya reunió grandes volúmenes de agua, ropa y artículos de limpieza en distintos puntos del país. La solidaridad de los fieles y la sociedad en general ha sido clave para asistir a los afectados por las inundaciones.
El respaldo a la ciudad bonaerense también llegó desde el ámbito internacional. Giorgia Meloni, primera ministra de Italia, envió un mensaje de apoyo al pueblo bahiense, expresando sus «profundas condolencias» por las pérdidas y los daños sufridos.
Mientras tanto, el estado de salud del Papa sigue siendo una preocupación en el Vaticano. A pesar de su delicado cuadro de neumonía bilateral, el pontífice continúa con su tratamiento y mantiene su compromiso con los temas que afectan a la comunidad global, incluyendo la situación crítica en su Argentina natal.