Escándalo en una escuela de Rosario: acusan a una madre de quedarse con dos millones de pesos destinados a buzos de séptimo grado

Lo que debía ser un gesto de unión y festejo para los alumnos de séptimo grado de una escuela pública de Rosario terminó en un escándalo. Un grupo de familias denuncia que una madre, encargada de recaudar el dinero para comprar buzos y remeras para los chicos, se quedó con la plata y no cumplió con la compra. La situación derivó en denuncias cruzadas, incidentes y una fuerte polémica que sigue escalando.

La colecta y la desaparición del dinero

Según relataron padres y madres a De 12 a 14 (El Tres), la idea de juntar dinero surgió porque las familias no podían costear un viaje de egresados. Como alternativa, acordaron regalarles a los chicos un conjunto de buzo y chomba para que pudieran usar durante el año. Para ello, 35 familias comenzaron a abonar cinco cuotas de 11.000 pesos cada una, confiando en una madre del curso que se ofreció a administrar el fondo.

Sin embargo, la entrega se fue dilatando. «Hace una semana, esta mamá nos avisó que los buzos iban a demorar y que recién llegarían en abril», relató una de las denunciantes. Aunque la respuesta generó molestias, los padres decidieron esperar. Pero el lunes pasado, en el inicio del ciclo lectivo, descubrieron que algunos alumnos ya lucían los buzos comprados en la misma casa de indumentaria que habían elegido.

Cuando confrontaron a la mujer, esta ofreció distintas excusas. Luego, según indicaron, confirmaron que solo había abonado dos cuotas y que el resto del dinero, aproximadamente dos millones de pesos, nunca llegó al proveedor.

Tensión, denuncias y reclamos

«Es una mamá muy metida en la iglesia, la conocemos hace mucho. Pero cuando le preguntamos qué pasó, no respondía los mensajes en el grupo de WhatsApp», contó otra madre. La indignación fue en aumento, y el lunes por la noche varias familias se concentraron en la escuela para exigir explicaciones.

La situación se tornó caótica: algunos padres fueron hasta la casa de la acusada, pero ella ya se encontraba en la comisaría denunciándolos por amenazas. Hubo disturbios y momentos de tensión, con acusaciones cruzadas y una madre «desbordada» por la bronca, según testigos.

A pesar del mal trago, los padres decidieron volver a reunir dinero para que los chicos finalmente reciban sus buzos. Incluso planean comprarle un conjunto al hijo de la mujer señalada, demostrando que la intención siempre fue priorizar a los alumnos.

La defensa de la madre de la acusada

Mientras se realizaba una nota televisiva en vivo, Alejandra, madre de la denunciada, apareció para defender a su hija. «No son dos millones, mi hija tiene los comprobantes. Es mentira. Nosotros nos íbamos a hacer cargo de todo», aseguró.

Según su versión, su hija le dio el dinero a ella: «Es todo mi culpa, pero mi hija se va a hacer cargo», insistió. También denunció que su familia está siendo víctima de un «escrache» injusto y que incluso han recibido amenazas de muerte.

«Esto no es por la campera de los pibes, esto es acoso personal. Mi hija cometió un error, pero nunca le dieron una oportunidad», sentenció con visible angustia.

Mientras tanto, las familias afectadas esperan recuperar el dinero o encontrar una solución que permita que los chicos reciban su indumentaria de egresados, cerrando un episodio que, lejos de unir a la comunidad escolar, la dividió aún más.