Este viernes 25 de octubre, en el barrio Ludueña de Rosario, concluye el ciclo de formación «Acompañamiento en situaciones de violencia de género», una iniciativa respaldada por ONU Mujeres y dirigida a fortalecer las capacidades de 30 mujeres que desempeñan diversos roles de cuidado en la comunidad. Este ciclo, integrado en el Proyecto Cuidados Comunitarios, es impulsado por la Asociación Civil Lola Mora y cuenta con el apoyo de la Secretaría de Igualdad, Género y Derechos Humanos de la Municipalidad de Rosario. La propuesta no solo busca empoderar a las mujeres en su rol de cuidadoras comunitarias, sino también fortalecer políticas públicas de acompañamiento en estos barrios vulnerables.
Una Red de Mujeres Cuidadoras en Ludueña
Jorgelina Ocampo es una de las participantes clave del ciclo, y su recorrido en Ludueña desde hace más de 20 años es una muestra del compromiso con su comunidad. Ocampo, miembro de la organización Desde el Pie, define su vida como un proyecto de lucha y acompañamiento hacia las mujeres del barrio. “Esta es mi esencia, este es mi proyecto de vida, esto es lo que soy. A este mundo, a este barrio yo vine a luchar, a acompañar a las mujeres y no dejarlas solas», afirma. Desde el Pie, un grupo compuesto por más de 20 mujeres, acompaña día a día a personas en situaciones de violencia mediante actividades como talleres de cerámica, tejido y biodanza, que buscan liberar el dolor y empoderar a las participantes.
Otra de las mujeres destacadas en este proceso es Yamila Giménez, quien trabaja en la reconocida institución La Hormigonera. Giménez, de 33 años, relata cómo su trabajo en el espacio de infancias y acompañamiento ha transformado su vida. «Participar me hace sentir muy fortalecida. Acá pude armar vínculos con chicas que trabajan en el distrito y eso nos hace sentirnos más fuertes y capacitadas para poder ayudar», explica. Gracias a este ciclo de formación, tanto ella como sus compañeras han obtenido nuevas herramientas que facilitan el acompañamiento en situaciones de violencia y que mejoran la seguridad y efectividad en el proceso de ayuda.
Capacitación y Empoderamiento Comunitario
Las capacitaciones han sido una instancia de validación para muchas de estas mujeres, fortaleciendo sus conocimientos previos y brindándoles nuevas herramientas de intervención. En el caso de Jorgelina Ocampo, esta formación ha sido un «retrabajo» de sus prácticas, que ella ha compartido con otras mujeres de su organización. “No solo nos facilitan herramientas, sino que nos dan confianza para seguir trabajando”, señala. Para muchas de estas cuidadoras, el ciclo de formación significa también una red de apoyo mutuo; antes de las capacitaciones, Yamila relata que “ante situaciones de violencia de género automáticamente me las llevaba a mi casa”. Hoy, gracias a los aprendizajes adquiridos, conoce los circuitos de seguridad y cuenta con el apoyo de otras compañeras.
En Ludueña, el trabajo comunitario ha sido una constante desde hace décadas, y muchas de las mujeres recuerdan el legado del Padre Montaldo, quien dejó huella en el barrio. Ocampo subraya la importancia de la unidad en la lucha por la defensa de derechos conquistados, y su esperanza de que estos talleres puedan replicarse en otros barrios para continuar con el acompañamiento en situaciones de violencia.
Expansión del Proyecto: Empalme Graneros y Otras Iniciativas
La iniciativa del Proyecto Cuidados Comunitarios también se extiende a otras áreas, como el barrio Empalme Graneros, donde 30 mujeres de 25 organizaciones participan activamente en encuentros de formación. En estos espacios, se abordan temáticas específicas del territorio, como salud sexual y reproductiva y acompañamiento a infancias en situación de violencia. La Asociación Civil Lola Mora, con más de 30 años de experiencia en temas de género, es la organización detrás del proyecto, que ha implementado en diversas provincias argentinas.
Gabriela Costagliola, representante de la asociación, explica que en Rosario comenzaron en 2023 con una investigación sobre espacios comunitarios para entender mejor el rol de las mujeres cuidadoras. Actualmente, la organización se encuentra en una fase de fortalecimiento de espacios de cuidados y de redes de mujeres en los territorios, promoviendo la implementación de un sistema integral que reconozca la dimensión comunitaria y el rol de las cuidadoras en la construcción social.
“Formar a Formadoras”: Un Eje Central de la Propuesta
El ciclo de capacitaciones se centra en la estrategia de «formar a formadoras», es decir, capacitar a mujeres con roles de liderazgo en sus comunidades para que puedan replicar sus conocimientos. Las temáticas abarcan salud sexual y reproductiva, masculinidades y resolución de conflictos, prevención de violencias, y acompañamiento en casos de violencia de género. Al preparar a estas mujeres con nuevas habilidades, se promueve un efecto multiplicador en el que el aprendizaje se difunde y fortalece la capacidad de respuesta en las redes comunitarias.
La consolidación de estas redes se convierte en una prioridad no solo para las organizaciones involucradas, sino también para la sociedad en su conjunto, en la medida en que se busca reconocer y visibilizar el trabajo invisible de las cuidadoras en el sistema de cuidados. En palabras de Costagliola, los espacios de participación son esenciales para garantizar que estas mujeres puedan incidir en la toma de decisiones sobre políticas públicas y expresar sus demandas de manera efectiva.
El proyecto Cuidados Comunitarios, impulsado por ONU Mujeres y la Asociación Civil Lola Mora en conjunto con el municipio, apuesta a un cambio estructural que reconozca y valore el papel de las mujeres cuidadoras. A través de la formación, las participantes adquieren nuevas herramientas y fortalecen su capacidad de actuar en situaciones complejas, un avance significativo en la construcción de una red de apoyo para mujeres en situaciones de vulnerabilidad en Rosario.