El presidente de la Nación, Javier Milei, fue distinguido en Suiza con el prestigioso Premio William Röpke, otorgado por el Liberales Institut. En su discurso, el mandatario destacó la influencia de los autores libertarios en su formación ideológica, mientras adelantó que, en el transcurso de 2025, eliminará por completo el cepo cambiario, marcando un hito en su gestión económica.
El fin del cepo y una visión de transformación económica
Durante el evento, Milei enfatizó la necesidad de liberar el mercado cambiario como un paso esencial para la estabilización económica: «La convergencia del dólar paralelo y oficial nos acerca a la salida definitiva del cepo, un mamarracho que nunca debió existir. Este año lo eliminaremos de una vez por todas».
En este contexto, el mandatario subrayó que se están evaluando estrategias para resolver la falta de reservas en el Banco Central. También destacó las reuniones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington, calificándolas como «muy positivas». Según Milei, su ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, avanza en la negociación de un nuevo acuerdo que podría habilitar la llegada de recursos frescos.
El presidente reafirmó su propuesta de campaña de cerrar el Banco Central como solución definitiva a la inflación. Aseguró que el futuro económico del país se basará en un sistema de competencia de monedas, permitiendo a los argentinos utilizar la divisa que prefieran, aunque aclaró que los impuestos deberán abonarse exclusivamente en pesos: «Esto no es populismo, es economía de verdad», sentenció entre aplausos.
Reformas estructurales y resultados inmediatos
En su discurso, Milei resaltó los avances logrados desde el inicio de su mandato. Según el mandatario, al asumir el poder, el país enfrentaba una inflación del 17.000% y un déficit fiscal equivalente al 15% del PBI. Sin embargo, aseguró que la situación se ha revertido: «Hoy tenemos superávit sostenido, una inflación anual del 10% y una pobreza que ha descendido del 54% al 36%. Estos logros demuestran que, con austeridad fiscal y rigurosidad monetaria, se puede transformar un país».
Además, destacó la eliminación de más de 900 regulaciones como parte de un esfuerzo para dinamizar la economía. «Eliminar trabas no solo mejora la competitividad, sino que también atrae inversiones que antes veían al país como una trampa burocrática», afirmó.
Minerales, inversiones y tratados internacionales
Durante su gira internacional, Milei promocionó la explotación de recursos minerales en la Cordillera de los Andes. Este proyecto, canalizado a través del Régimen de Incentivo para la Generación de Inversiones (Rigi), busca posicionar a Argentina como un destino clave para inversores globales. Según el mandatario, ya se aprobaron inversiones por más de 12.000 millones de dólares en lo que va del año.
Asimismo, Milei destacó el avance en la firma de tratados de comercio exterior, especialmente con Estados Unidos. Aseguró que su gobierno trabaja para transformar a Argentina en un jugador global, diversificando los mercados más allá del Mercosur: «Nuestra riqueza en recursos naturales y nuestra diversidad ecosistémica nos posicionan como un socio clave en la escena internacional».
Batalla cultural y desafíos del presente
El presidente también aprovechó la oportunidad para profundizar en lo que denomina una «batalla cultural». En tono crítico, lanzó una ironía sobre su paso por el Foro Económico de Davos y se posicionó en contra de las tendencias woke: «Defender la libertad y los valores de Occidente es una batalla que no debemos dar por perdida. La cultura de la cancelación y las ideas colectivistas son enemigos que debemos enfrentar con valentía».
Finalmente, cerró su discurso con una reflexión filosófica citando a San Agustín y Virgilio: «Lo correcto es correcto, aunque nadie lo haga, y lo incorrecto es incorrecto, aunque lo haga todo el mundo. No debemos ceder ante el mal; hay que combatirlo con más fuerza».