Justicia falla a favor de una joven y ordena aumento de cuota alimentaria para su formación universitaria

Una estudiante de Ingeniería Civil en la Universidad Nacional del Comahue, oriunda de Bariloche, logró que la Justicia le otorgue un aumento en la cuota alimentaria que recibe de su madre, argumentando que el incremento del costo de vida le impedía afrontar los gastos de su formación.

Un reclamo justificado y una respuesta sin objeciones

La joven acudió a la Justicia para solicitar una actualización del monto, ya que desde junio de 2023 la cuota no había sido reajustada, mientras que los precios de alimentos, transporte y materiales académicos aumentaron de manera significativa. En su presentación, detalló que su carrera requiere una inversión considerable en insumos específicos como tableros, escuadras, compases y hojas de dibujo técnico, además de gastos básicos como vivienda y alimentación.

Su madre, quien trabaja bajo contrato, no presentó oposición al pedido y aceptó el aumento sin objeciones, manifestando su voluntad de cumplir con la nueva obligación y realizar los pagos mediante transferencia bancaria.

El fallo de la Justicia y el respaldo legal

La jueza interviniente resolvió a favor de la joven y recordó que, según el artículo 663 del Código Civil y Comercial, los padres deben brindar asistencia económica a sus hijos hasta los 25 años si estos se encuentran estudiando y no cuentan con ingresos suficientes.

En su fallo, el tribunal reconoció que la estudiante cursa regularmente y que la exigencia académica de su carrera le impide solventarse por sus propios medios, por lo que estableció que la madre deberá abonar una cuota equivalente al 30% del Salario Mínimo Vital y Móvil, con actualización automática para evitar la pérdida de valor adquisitivo.

Un antecedente relevante para estudiantes universitarios

Este fallo sienta un importante antecedente para jóvenes que dependen de la asistencia de sus progenitores mientras estudian. La decisión de la jueza reafirma el principio de protección y apoyo a la educación, garantizando que los estudiantes tengan los recursos necesarios para completar su formación sin que la inflación los deje en una situación de vulnerabilidad.