Un importante despliegue policial sacude a Rosario y San Lorenzo este jueves al mediodía. Agentes de la Policía Federal y de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca) llevan a cabo una serie de allanamientos en busca de cigarrillos electrónicos, cuya importación y comercialización están prohibidas en Argentina desde 2011.
Uno de los procedimientos más relevantes tiene lugar en Pellegrini al 3900, donde los efectivos incautan decenas de dispositivos que eran comercializados en un local. En paralelo, se realizan otros cinco operativos en distintos puntos de la ciudad, mientras que en San Lorenzo se registra una intervención adicional. En barrio Belgrano, sobre White al 6900, también secuestran una importante cantidad de vapeadores.
El negocio ilegal de los vapeadores
Desde hace más de una década, la legislación argentina prohíbe la venta de cigarrillos electrónicos debido a los riesgos para la salud. Sin embargo, su comercialización persiste en el mercado negro, lo que obliga a las autoridades a intensificar los controles.
Según informó el programa De 12 a 14 (El Tres), la mercadería incautada será analizada y los comerciantes implicados podrían enfrentar sanciones fiscales y otras medidas legales.
Uno de los vendedores afectados, identificado como Rolando, defiende su actividad:
«Es más saludable que el tabaco, pero acá las leyes no permiten esta alternativa para dejar de fumar», afirma y agrega: «Muchos dejan de fumar gracias al vapeo».
Advertencias médicas: “Nos tiene extremadamente preocupados”
Sin embargo, el neumonólogo Daniel Buljubasich desacredita estos argumentos y advierte sobre los peligros del vapeo:
«Contiene el humo que se usa en los recitales, que es muy simpático y atractivo ahí, pero introducido en los pulmones es otra cosa. Tienen nicotina, incluso los que dicen que no la tienen», explica el especialista.
Además, el profesional denuncia que la industria tabacalera está detrás de estos dispositivos y que el propósito inicial de ayudar a dejar de fumar se ha desvirtuado completamente:
«Se han transformado en una forma más de consumo que nos tiene extremadamente preocupados».
Buljubasich también desmiente uno de los argumentos más utilizados para justificar el vapeo: «Se sostienen sobre la falsedad de que son un 95 por ciento menos perjudiciales que el cigarrillo». Según el médico, estos productos contienen sustancias tóxicas y cancerígenas que ponen en riesgo la salud de los consumidores.
Las investigaciones continúan y no se descartan nuevas intervenciones en los próximos días.