Mercosur y Unión Europea: cierre de un acuerdo histórico tras 25 años de negociaciones

Montevideo – Este viernes, líderes del Mercosur y la Unión Europea lograron un consenso sobre el tratado de libre comercio más ambicioso entre ambas regiones. Este acuerdo, que busca reducir barreras comerciales para un mercado de más de 700 millones de personas, aún debe ser ratificado por los parlamentos y congresos de los países involucrados.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y los mandatarios de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay sellaron este pacto en la Cumbre de Jefes de Estado en la capital uruguaya. Bolivia, que pronto se unirá formalmente al Mercosur, también estará involucrada.

Los puntos clave del acuerdo

  1. Aspectos ambientales:
    El texto final incluye un anexo sobre desarrollo sostenible, que compromete a ambas partes a cumplir con estándares ambientales internacionales, como los del Acuerdo de París. Este agregado fue crucial para superar las preocupaciones europeas sobre la deforestación en países como Brasil.
  2. Concesiones al Mercosur:
    Los países sudamericanos lograron flexibilizar algunas cláusulas, como la exclusión de compras públicas en salud de la liberalización y un cronograma más extenso (18 años) para reducir aranceles en vehículos eléctricos.
  3. Resistencia en Europa:
    Francia, respaldada por agricultores preocupados por la competencia del Mercosur, continúa mostrando reticencias al acuerdo. En contraste, España y Alemania abogan por su implementación, destacando los beneficios económicos potenciales.
  4. El rol de Brasil:
    Luiz Inácio Lula da Silva fue un fuerte defensor del pacto, enfatizando la calidad de los productos agropecuarios brasileños y los avances en la reducción de la deforestación amazónica.

Impacto económico

La UE es el segundo socio comercial del Mercosur, mientras que el bloque sudamericano ocupa el décimo lugar entre los socios de la UE. Se espera que el acuerdo impulse aún más el intercambio de bienes, como maquinaria, productos farmacéuticos, minerales y alimentos.

Aunque el tratado aún enfrenta desafíos para su aprobación, su ratificación marcaría un hito en las relaciones comerciales entre ambos bloques, abriendo nuevas oportunidades económicas y consolidando alianzas estratégicas.