Javier Milei vuelve este viernes a Buenos Aires con sabor agridulce tras su paso por Florida. El presidente argentino participó de la gala “American Patriots” organizada por la fundación Make America Clean Again (MACA), donde recibió el premio “León de la Libertad” por su defensa del libre mercado. Sin embargo, no logró concretar uno de los principales objetivos de su viaje: una foto cara a cara con el expresidente estadounidense Donald Trump.
La postal tan esperada quedó trunca por un insólito imprevisto: una goma desinflada en el helicóptero de Trump demoró su arribo al evento, mientras Milei ya partía rumbo a la Argentina desde el Aeropuerto de Miami. La comitiva presidencial despegó a las 00.39, apenas minutos después de que el exmandatario estadounidense llegara al lugar.
Desde Casa Rosada señalaron que la ausencia de Trump se debió a “una falla técnica” en su aeronave, una versión que fue confirmada por fuentes oficiales y replicada por el diario Clarín, que detalló que se trató, específicamente, de un neumático desinflado. El incidente ocurrió mientras Trump se encontraba en un torneo de golf en Miami, del que participó durante tres días.
El fallido encuentro dejó un sabor amargo en el entorno de Milei. La reunión y la imagen junto al líder republicano formaban parte central de la estrategia internacional del presidente argentino, que ya había intentado —sin éxito— coincidir con Trump en la pasada Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Washington.
A pesar del traspié, Milei fue el gran protagonista de la gala organizada en Mar-a-Lago, donde pronunció un discurso en el que reafirmó su alineamiento ideológico con la administración republicana. Allí anunció que la Argentina “readecuará su legislación” para adaptarse al nuevo esquema de aranceles recíprocos que impulsa Trump, anticipando que ya “se cumplieron 9 de los 16 requerimientos” necesarios.
Acompañado por su hermana Karina Milei y el ministro de Economía Luis “Toto” Caputo, el presidente argentino compartió mesa con la comunicadora y filántropa Natalia Denegri, también premiada por su labor humanitaria. Con ella sí logró tomarse una foto, en una noche en la que buscaba reafirmar su vínculo con las figuras del conservadurismo norteamericano.
El premio recibido por Milei, el “Lion of Liberty Award”, fue una distinción a su defensa de las ideas de la libertad y el mercado, reconocimientos que el libertario valora como gestos de validación internacional a su programa económico. Sin embargo, la ausencia de Trump en la foto final pone un freno a la narrativa de cercanía entre ambos líderes, al menos por ahora.
Con este episodio, se acumulan dos intentos frustrados de lograr una imagen directa con el expresidente norteamericano, quien a pesar de las señales de sintonía política con Milei —incluso con videos de apoyo previos—, todavía no ha protagonizado un encuentro cara a cara con el jefe de Estado argentino desde que este asumió en diciembre.
El regreso de Milei se produce, entonces, entre luces y sombras: con un premio simbólico en su haber, pero sin el aval visual de la foto con Trump que tanto se buscaba para reforzar el posicionamiento internacional del mandatario libertario.