Este jueves comienza formalmente la discusión salarial entre el Gobierno de Santa Fe y los gremios estatales y docentes, en un contexto de expectativas y tensiones por el impacto que pueda tener en el inicio del ciclo lectivo 2025.
La jornada de reuniones se desarrolla en la sede del Ministerio de Trabajo en la capital provincial. Durante la mañana, los primeros en sentarse a la mesa fueron los representantes de ATE y UPCN, en tanto que por la tarde, desde las 15, llegó el turno de los gremios docentes Amsafé, Sadop, UDA y Amet. Por su parte, los profesionales de la salud nucleados en Siprus tendrán su encuentro el viernes a las 9.
Primer encuentro sin oferta salarial
En la reunión con los gremios de la administración central, el Gobierno no presentó una propuesta de aumento salarial, aunque las partes acordaron un nuevo encuentro el 17 de febrero a las 9. A pesar de la falta de definiciones concretas, los ministros de Gobierno y Economía, Fabián Bastia y Pablo Olivares, calificaron la reunión como “buena y razonable”.
“Este año el escenario es diferente al de 2024. Las variables macroeconómicas están más ordenadas y los índices inflacionarios están a la baja”, explicó Bastia, sugiriendo que la negociación salarial estará marcada por la estabilidad económica que, según el Gobierno, atraviesa el país en 2025.
Expectativa docente a 18 días del inicio de clases
La negociación con los docentes es clave, ya que de ella depende el normal inicio de clases en la provincia, previsto para dentro de 18 días. En la previa, las declaraciones cruzadas entre gremios y funcionarios marcaron la agenda.
Desde Amsafé, el secretario general Rodrigo Alonso advirtió que los docentes están dispuestos a comenzar el ciclo lectivo en tiempo y forma, pero el Gobierno debe acompañar con una oferta acorde. «Los docentes tenemos voluntad, pero también la tiene que tener el Gobierno con su propuesta», afirmó.
El desenlace de las paritarias será determinante para evitar medidas de fuerza que puedan afectar el arranque de las clases en Santa Fe. Mientras tanto, los gremios esperan una oferta concreta que contemple el impacto inflacionario y la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores.