El caso que sacudió al centro comercial Fisherton Plaza, situado en el límite de Rosario y Funes, tuvo un giro decisivo este martes. La Justicia ordenó la prisión preventiva para Esteban Javier P., un hombre de 39 años, acusado de sustraer al menos 44 neumáticos y dos baterías del local donde trabajaba, una gomería ubicada en el complejo comercial. La decisión fue tomada por el juez Alejandro Negroni, quien formalizó la audiencia y dispuso la medida cautelar por tres meses.
El fiscal encargado del caso, Marcelo Maximino, le imputó al acusado el delito de hurto calificado, al haber utilizado una llave sustraída para perpetrar los robos. Según la acusación, el imputado ingresó en reiteradas ocasiones fuera de su horario laboral, entre el 22 de agosto y el 9 de septiembre de 2023, para llevar a cabo los hurtos.
La modalidad del robo: un plan ejecutado con precisión
Esteban Javier P. aprovechó su acceso al local y la confianza depositada en él como empleado para planear los robos con una estrategia meticulosa. Según los detalles proporcionados por la Fiscalía, el acusado ingresaba al establecimiento siempre entre las 20.50 y las 21.30, fuera del horario de atención al público. Utilizaba una llave sustraída del local para entrar sin forzar las instalaciones y se hacía con un botín que variaba entre dos y seis neumáticos en cada visita.
El comercio, ubicado en la calle Alberto J. Paz al 1065 bis, dentro del predio del Fisherton Plaza, fue el escenario de estos hurtos sistemáticos que se llevaron a cabo durante varias semanas. En total, el imputado sustrajo más de 40 neumáticos y dos baterías, generando pérdidas considerables para el negocio.
El avance judicial: prisión preventiva y representación empresarial
La audiencia judicial, presidida por el juez Negroni, fue crucial para definir el futuro inmediato de Esteban P. Durante la sesión, la Fiscalía presentó pruebas contundentes que demostraron la participación del imputado en los robos, lo que llevó al juez a disponer la prisión preventiva efectiva por tres meses, un periodo clave para avanzar en la investigación.
En el proceso también estuvo presente un querellante en representación de la empresa afectada, lo que añade un componente legal extra a la causa. La compañía, víctima de los reiterados hurtos, busca recuperar lo perdido y asegurar que se haga justicia, razón por la cual el querellante se mostró conforme con la medida cautelar dictada por el juez.
Un caso que genera inquietud en el centro comercial
El robo de neumáticos no solo afectó directamente al local donde trabajaba Esteban P., sino que también generó preocupación entre los comerciantes del Fisherton Plaza. El hecho de que un empleado haya utilizado su posición para ejecutar una serie de robos durante semanas ha encendido las alarmas entre otros locatarios, que ahora refuerzan las medidas de seguridad en sus establecimientos.
Los neumáticos, un producto de alta demanda y elevado valor, se convirtieron en el objetivo principal de Esteban P. en este caso. Sin embargo, el hecho de que el acusado también haya sustraído baterías indica que se trataba de un plan calculado para obtener ganancias rápidas y significativas. Las investigaciones siguen en curso para determinar si los productos robados ya fueron vendidos en el mercado negro o si aún permanecen en posesión del imputado o de terceros.
Impacto en la gomería y en el comercio local
El comercio afectado, que además de vender neumáticos funciona como gomería, ha sido gravemente impactado por esta serie de hurtos. Las pérdidas económicas son cuantiosas, no solo por el valor de los productos robados, sino también por la interrupción de las operaciones y la necesidad de reforzar las medidas de seguridad para evitar futuros incidentes.
Por otro lado, el caso de Esteban P. también plantea un desafío para los dueños de otros negocios en Fisherton Plaza, quienes deberán reconsiderar sus protocolos de seguridad y revisar las prácticas de control interno. La confianza en los empleados, un pilar fundamental para cualquier empresa, ha sido puesta en duda tras este episodio.
Próximos pasos en la causa
Con la prisión preventiva decretada, la investigación entra ahora en una fase clave. Durante los próximos tres meses, la Fiscalía trabajará en recabar más pruebas y testimonios que permitan consolidar la acusación contra Esteban P. Además, se espera que se investiguen posibles cómplices o redes de venta que hayan facilitado la salida de los productos robados al mercado ilegal.
El caso pone en el centro del debate la importancia de contar con sistemas de seguridad efectivos en los comercios y de reforzar las medidas de control interno para prevenir robos perpetrados desde adentro. Mientras tanto, el acusado deberá enfrentar un proceso judicial que podría derivar en una condena más severa si se comprueban todos los cargos que se le imputan.