Rosario arde: una jornada con 39 grados y la esperanza de un alivio cercano

Este jueves, Rosario enfrenta una jornada asfixiante, con una temperatura máxima prevista en 39 grados y una alerta amarilla emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) debido al calor extremo. Si bien enero suele ser sinónimo de altas temperaturas, este verano parece haberse intensificado más de lo habitual.

¿Por qué tanto calor?

El observador meteorológico Facundo Azar explicó que el fenómeno responde a la formación de un «bloque atmosférico» generado por centros de altas presiones que se ubican estratégicamente y evitan el ingreso de masas de aire fresco provenientes del sur. «No hay recambio de masa de aire, y eso intensifica las temperaturas», detalló Azar.

A pesar de las condiciones extremas, Rosario no se encuentra técnicamente bajo una ola de calor, ya que para clasificar como tal se deben registrar temperaturas superiores a los valores históricos durante al menos tres días consecutivos.

El alivio llega pronto

Aunque el calor intenso persiste este jueves, Azar brindó un respiro a quienes sufren las altas temperaturas: el verano más extremo concluirá el viernes. «Llegarán cursos de aire frío y seco que provocarán lluvias durante el fin de semana, especialmente el sábado y el domingo», afirmó.

El esperado cambio de clima vendrá acompañado de vientos del sur, que contribuirán a refrescar la región y aliviar el agobiante calor que ha caracterizado esta semana.

Lluvias en el horizonte

Las precipitaciones previstas para el fin de semana no solo traerán alivio térmico, sino que también contribuirán a mejorar las condiciones ambientales en la ciudad, afectada por la sequedad del aire y la acumulación de calor.

Mientras tanto, las autoridades recomiendan extremar los cuidados, mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol y reducir las actividades físicas intensas durante las horas de mayor temperatura.

Un respiro después del infierno

Con las lluvias y el descenso de temperaturas en camino, Rosario parece estar a las puertas de un cambio necesario tras días de calor extremo. Todo apunta a que, a partir del fin de semana, los rosarinos podrán disfrutar de un clima más amigable y respirable.