La Municipalidad de Rosario ha realizado un exhaustivo relevamiento que arrojó detalles clave sobre la cantidad y distribución de cuidacoches en la ciudad. Los datos fueron compartidos por el secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera, durante una reciente reunión en el Concejo Municipal. Según el informe, se identificaron 573 cuidacoches que operan en 16 zonas específicas de la ciudad, siendo la mayoría hombres. Además, las autoridades brindaron información sobre las denuncias recibidas y los operativos de control realizados en lo que va del 2023 y 2024.
Distribución de los cuidacoches en Rosario: 16 zonas prioritarias
El relevamiento municipal identificó 16 áreas clave donde los cuidacoches tienen una mayor presencia. Entre las zonas más «priorizadas» se destacan los parques Independencia y España, así como las avenidas Pellegrini, Francia, Belgrano y Alberdi. También se observó actividad en el barrio Agote, el Hospital Provincial del Centenario, La Florida, el centro de la ciudad (incluyendo el Paseo del Siglo), la Costa Central, Pichincha, Echesortu, el barrio Hospitales y el bulevar Avellaneda.
En cuanto a los números específicos, la mayor concentración de cuidacoches se encuentra en el centro y el Paseo del Siglo, donde operan 179 personas. En Pichincha, por ejemplo, se registraron 93 cuidacoches, mientras que en avenidas como Belgrano y Francia hay 43 y 15, respectivamente. Otros sectores como el parque Independencia (12 cuidacoches) y La Florida y Alberdi (11) presentan una menor densidad de trabajadores.
Denuncias en aumento: más de 3.000 reportes entre 2023 y 2024
Uno de los datos más preocupantes del informe presentado es el creciente número de denuncias relacionadas con la actividad de los cuidacoches. Durante todo el 2023, la línea municipal 147 recibió un total de 882 denuncias, mientras que en lo que va del 2024, ya se contabilizan 537 denuncias. Estas cifras reflejan la magnitud del problema y el constante malestar que genera en algunos sectores de la sociedad rosarina.
A estas denuncias, se suman las radicadas ante el servicio de emergencias 911, que contabiliza un total de 2.259 reportes, incluyendo peleas entre los mismos cuidacoches. Además, durante los operativos de control se labraron 621 actas y 53 cuidacoches fueron demorados por diversas infracciones.
Controles y operativos municipales: un esfuerzo coordinado
Para enfrentar la creciente problemática, los equipos municipales de control intensificaron sus operativos en las zonas mencionadas. Diego Herrera explicó que los controles se realizan en tres turnos principales: de 9 a 12, de 17 a 20, y de 22 a 4 de la madrugada. La coordinación entre los equipos municipales y la provincia resulta fundamental para mantener un monitoreo constante y garantizar la seguridad tanto de los conductores como de los cuidacoches.
“Hoy, con el mapa que tenemos, sabemos cuadra por cuadra qué persona está y lo tenemos controlado, y eso sirve a la seguridad”, aseguró Herrera. Este mapa, que detalla la ubicación exacta de los cuidacoches, permite una intervención más eficiente de los equipos de seguridad y facilita la resolución de conflictos. Además, el secretario subrayó el importante rol que juega el acompañamiento provincial, destacando que sin su apoyo sería mucho más difícil implementar estos controles.
El desafío de la convivencia: un problema en busca de soluciones
La presencia de cuidacoches en Rosario es un tema que ha generado opiniones divididas a lo largo de los años. Mientras que algunos los consideran una molestia y una fuente de inseguridad, otros los ven como una alternativa laboral en una situación económica adversa. La intervención de las autoridades busca encontrar un equilibrio que permita mejorar la convivencia en las calles de la ciudad, al mismo tiempo que se protege a los ciudadanos y se garantiza el cumplimiento de las normativas vigentes.
Sin embargo, el creciente número de denuncias y la alta concentración de cuidacoches en ciertas zonas plantean interrogantes sobre la efectividad de las políticas actuales y si se necesitan nuevas medidas para abordar la situación. Por ahora, los esfuerzos municipales se centran en el control y la prevención de conflictos, pero queda por verse si esto será suficiente para reducir el malestar ciudadano y mejorar la convivencia en los espacios públicos de Rosario.