Rosario lanza el Plan Verano Solidario para enfrentar la crisis social

En un contexto de creciente demanda de asistencia social debido a la crisis económica que atraviesa el país, la Municipalidad de Rosario implementa por primera vez un programa inédito: el Plan Verano Solidario. Este esquema, que se presenta oficialmente este viernes en el Mercado del Patio, busca extender la ayuda que tradicionalmente se brinda en invierno, manteniendo abiertos los refugios municipales durante los meses de calor.

Un cambio necesario ante una realidad apremiante

El subsecretario de Abordajes Integrales, Gabriel Pereyra, explicó en diálogo con El Tres que la decisión responde a “la situación y el contexto actuales”, que exigen un abordaje integral para asistir a quienes más lo necesitan. “Es una apuesta sostener los refugios abiertos durante el verano, algo que no se daba”, señaló.

El programa tiene como objetivo principal brindar alojamiento a personas en situación de calle, no solo para ofrecer un espacio donde pasar la noche, sino también para acompañarlas en procesos de rehabilitación y reintegración social. Pereyra enfatizó que el Plan Verano Solidario apunta a construir un puente hacia una vida más estable para los beneficiarios: “No es solo un lugar para dormir, sino un espacio de trabajo integral con cada persona”.

Capacidad casi al límite

Actualmente, los refugios municipales enfrentan una alta ocupación. En el espacio de Grandoli al 3400 hay unas 50 personas alojadas, cerca de su capacidad máxima de 60, mientras que el refugio de Felipe Moré al 900 alberga 55 de las 60 plazas disponibles. Según Pereyra, se siguen atendiendo situaciones puntuales con camas de emergencia: “La prioridad es resolver la urgencia y luego buscar alternativas para quienes necesitan un lugar estable”.

El sistema está diseñado principalmente para hombres de entre 18 y 59 años, pero también incluye un espacio específico para mujeres en Cáritas Rosario (Balcarce 1077), que representan un porcentaje menor de la demanda total.

Las problemáticas detrás de la crisis

El subsecretario detalló que las principales dificultades que enfrentan las personas asistidas incluyen consumo problemático, deterioro de la salud mental, precariedad laboral y alimentaria, ruptura de lazos familiares e imposibilidad de costear alquileres, especialmente en adultos mayores. Ante esta diversidad de realidades, el enfoque es personalizado: “Cada uno que llega trae una historia de vida, y el abordaje tiene que ser artesanal, trabajando en conjunto con distintas áreas de la Municipalidad”, explicó Pereyra.

El rol de la sociedad civil y nuevas iniciativas

El Plan Verano Solidario también refuerza el trabajo conjunto entre el Estado y organizaciones no gubernamentales que asisten a personas en situación de calle. Pereyra subrayó la importancia de esta colaboración: “Hoy más que nunca, Estado y sociedad civil tienen que estar juntos en el abordaje de esta situación”.

Una de las novedades del programa es la instalación del Camión Cuidar en el Mercado del Patio durante toda la temporada estival. Este vehículo ofrecerá servicios de controles clínicos, vacunaciones y testeos de VIH, entre otras prestaciones de salud.

La presentación oficial contará con la presencia de Gabriel Pereyra, el secretario de Desarrollo Humano, Nicolás Gianelloni, y el subsecretario de Salud y Territorio, Fernando Vignoni, quienes expondrán los detalles del plan y los objetivos para la temporada de verano.

Cómo colaborar o buscar ayuda

Para quienes deseen reportar un caso de necesidad o solicitar ayuda, las vías de contacto incluyen la línea telefónica 147, el servicio de mensajería Munibot por WhatsApp, o un formulario online en el sitio web municipal. Además, quienes prefieran hacerlo personalmente, pueden acercarse a la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat, ubicada en Santa Fe 638.

Un compromiso que trasciende estaciones

El Plan Verano Solidario marca un cambio de paradigma en la asistencia social de Rosario. En lugar de limitar los recursos a los meses de invierno, el municipio apuesta por una política sostenida que contemple las necesidades de la población vulnerable durante todo el año. Este enfoque no solo busca paliar la crisis inmediata, sino también trabajar en soluciones de fondo que permitan reconstruir vínculos y brindar herramientas para una vida más digna.