Rosario logra una histórica caída de homicidios en 2024: el registro más bajo en una década

El departamento Rosario cerró el año 2024 con cifras que marcan un antes y un después en la lucha contra la violencia letal. Con 90 homicidios registrados, la reducción interanual del 65,5% respecto a los 259 asesinatos ocurridos en 2023 representa el índice más bajo de la última década. Este cambio no solo se traduce en números, sino en un claro indicio de transformación para la región, que había estado marcada por una de las tasas de homicidios más altas del país.

Un descenso notable en el contexto provincial

El balance general de Santa Fe refleja también un panorama alentador: la provincia reportó un total de 176 homicidios en 2024, lo que equivale a una caída del 55,8% en comparación con los 398 casos registrados en 2023. Este dato coloca la tasa provincial en 4,83 homicidios por cada 100.000 habitantes, la cifra más baja en diez años.

A nivel provincial, el departamento Rosario sigue concentrando el mayor porcentaje de homicidios, con un 51,1% del total, mientras que La Capital abarcó un 19,9%. Sin embargo, ambas jurisdicciones mostraron una caída significativa en sus tasas:

  • Rosario: 6,84 homicidios por cada 100.000 habitantes (frente a 22,24 en 2022).
  • La Capital: 5,82 homicidios por cada 100.000 habitantes (frente a 11,14 en 2022).

Cambios en los perfiles de las víctimas y los métodos utilizados

El grupo etario más afectado por los homicidios en Santa Fe continúa siendo el de jóvenes de entre 20 y 29 años, que representan el 30,1% de las víctimas. Además, 8 de cada 10 víctimas fueron hombres, mientras que las mujeres representaron el 20%.

En cuanto a los métodos, el uso de armas de fuego mostró una significativa disminución del 68,2% respecto al año anterior, consolidándose como uno de los principales factores en la caída de los homicidios. En el caso de las armas blancas, la reducción fue del 3,9%.

La violencia vinculada a economías ilegales pierde fuerza

Uno de los aspectos más destacados del informe del Observatorio de Seguridad Pública (OSP) es la reducción de homicidios relacionados con economías ilegales y organizaciones criminales, que históricamente han sido el motor de la violencia letal en la región. Durante 2024, el 41,5% de los homicidios estuvieron vinculados a este contexto, marcando una caída interanual del 66,2%.

Por otro lado, los homicidios ocurridos en el marco de robos también disminuyeron significativamente, con una baja del 43,3%. Esto sugiere un cambio en los patrones de violencia, donde las estrategias de prevención y desarticulación de redes delictivas comienzan a mostrar resultados concretos.

El impacto en la percepción ciudadana

Estos números, aunque alentadores, abren el debate sobre los desafíos que aún persisten. Si bien los homicidios han caído drásticamente, la percepción de seguridad y el impacto social de la violencia acumulada durante años siguen siendo temas prioritarios.

Para Rosario, una ciudad que en 2023 había quintuplicado la media nacional de homicidios, esta transformación significa mucho más que una mejora estadística: es un paso hacia la reconstrucción del tejido social y la confianza en las instituciones.