Santa Fe se prepara para implementar armas no letales: llegan 100 pistolas Taser y 100 Byrna en marzo

El gobierno de Santa Fe avanza con la incorporación de armamento no letal para la policía provincial. A partir de marzo de 2025, se distribuirán cien pistolas Taser y cien armas Byrna en diferentes puntos de la provincia como parte de un programa piloto que busca evaluar su efectividad en operativos de control y situaciones antitumulto.

Nuevas herramientas para el control policial

Las pistolas Taser son dispositivos de electroshock que, mediante un arco eléctrico de 50.000 voltios y una baja intensidad de corriente de apenas 4 miliamperios, bloquean los músculos motores de la persona impactada, inmovilizándola de forma inmediata. Este mecanismo permite la reducción de individuos sin riesgo significativo para su integridad física, según las autoridades.

Por su parte, las armas Byrna funcionan con dióxido de carbono y pueden disparar proyectiles sólidos o químicos. Entre ellos, balines que liberan sustancias similares al gas pimienta al fragmentarse, ampliando las opciones de control en contextos de disturbios.

El ministro de Seguridad, Pablo Cococcini, confirmó que estos dispositivos comenzarán a utilizarse en pruebas piloto desde su llegada en marzo. Para garantizar su correcto uso, agentes policiales están siendo capacitados intensivamente, un entrenamiento que incluye una descarga práctica de las armas.

Distribución y monitoreo

En Santa Fe, con un cuerpo policial de 24.000 agentes y 4.000 efectivos del Servicio Penitenciario, la cantidad inicial de armas no será suficiente para todos los efectivos. Según Cococcini, se distribuirán estratégicamente en distintos puntos de la provincia y estarán sujetas a un monitoreo constante durante su implementación.

El uso de estas herramientas estará acompañado por 100 cámaras corporales (bodycams) que portarán los agentes que utilicen las Taser. Estas cámaras registrarán los eventos 15 segundos antes de cada disparo, lo que permitirá evaluar el cumplimiento de los protocolos establecidos. “Esto protege tanto al agente, ante posibles denuncias falsas, como a los ciudadanos, al garantizar que no haya abusos en el uso del arma”, explicó el subsecretario de Tecnología y Equipamiento, Armando Faraoni.

Seguridad y uso responsable

Las Taser están diseñadas para agentes en patrullajes peatonales y se usarán solo en casos donde sea necesario reducir a personas en estado de alteración o bajo los efectos de estupefacientes. Faraoni subrayó que “estas armas tienen una letalidad infinitamente menor a las de fuego” y que incluso pueden utilizarse en personas con marcapasos sin causar daños.

Asimismo, el funcionario aclaró un aspecto técnico importante: «No hay que confundir el voltaje con la letalidad. Lo que determina el daño es la intensidad de la corriente, y en este sentido, las Taser son menos intensas que un desfibrilador”.

Hacia un modelo de seguridad más moderno

La incorporación de estas armas no letales responde a una política orientada a reducir el uso de armamento letal en situaciones de conflicto. Según explicaron desde el gobierno provincial, este tipo de herramientas no solo ofrecen una alternativa más segura para el control policial, sino que también mejoran las posibilidades de respuesta ante disturbios sin poner en riesgo la vida de los involucrados.

A largo plazo, este programa piloto será evaluado para determinar su efectividad y decidir si se amplía su implementación. Mientras tanto, el gobierno de Santa Fe apuesta por equipar a su fuerza policial con tecnología que permita combinar seguridad, efectividad y respeto por los derechos humanos.