Sol de Noche Encuentra Nuevo Refugio y Encarará Obras para Abrir en 2025

Después de meses de incertidumbre y una ardua búsqueda de un nuevo espacio, la organización rosarina Sol de Noche ha logrado asegurarse un lugar para continuar su vital tarea de asistencia a personas en situación de calle. Tras cerrar sus puertas en septiembre pasado en el predio de pasaje Marconi al 2000, el refugio se prepara para mudarse al campo de deportes del colegio Centro Educativo Latinoamericano, ubicado en Uriburu al 3800, en barrio Alvear. Este espacio fue cedido en comodato por la Municipalidad y se espera que la organización pueda reanudar sus actividades en abril de 2025, luego de completar obras de refacción significativas.

Un Refugio que Renace en un Espacio con Potencial

El nuevo predio, una propiedad de varias hectáreas que incluye un área verde y una estructura vandalizada durante la pandemia, ofrecerá a Sol de Noche un espacio con gran potencial para sus labores. El sitio había sido usurpado y recuperado en el último tiempo gracias a una intervención del área de control de la Municipalidad, que luego lo cedió en comodato por diez años. Actualmente, allí funciona un Punto Cuidar municipal en horario diurno, pero el lugar necesita importantes trabajos de restauración y acondicionamiento para poder recibir a sus futuros usuarios.

«Es un predio grande y aunque se requieren muchas obras, creemos que tiene mucho potencial,» destacó Juan Pablo Locatelli, referente de Sol de Noche, en diálogo con Rosario3. Locatelli explicó que la mudanza al nuevo espacio se venía gestionando junto con el colegio y que se tuvo en cuenta su viabilidad, especialmente en términos de compatibilidad con las actividades diurnas del Punto Cuidar.

Un Nuevo Comienzo para Sol de Noche

El camino hasta conseguir este predio no fue fácil. Tras 12 años de funcionamiento en el inmueble ubicado en pasaje Marconi, la organización enfrentaba la posibilidad de cerrar definitivamente cuando los dueños de ese espacio, la Congregación Scalabriniana, comunicaron su necesidad de recuperar el lugar para alojar a refugiados extranjeros. Aunque el contrato de alquiler ya había sido prorrogado en varias ocasiones, en septiembre de este año llegó a su fin y la sede tuvo que cerrar sus puertas.

A partir de entonces, Sol de Noche comenzó a explorar distintas opciones para encontrar un espacio adecuado. En su búsqueda, mantuvo reuniones con clubes deportivos, el Arzobispado y templos evangélicos, aunque no se concretaron acuerdos hasta que surgió esta nueva oportunidad en el campo de deportes del colegio Latinoamericano. Afortunadamente, el acuerdo con la Municipalidad permitirá a Sol de Noche disponer del lugar durante los próximos ocho años.

Un Ambicioso Proyecto de Refacción y la Necesidad de Apoyo Comunitario

La organización enfrenta ahora un desafío crucial: acondicionar el nuevo predio antes de la apertura planeada para abril de 2025. Las tareas de restauración incluyen obras edilicias, de electricidad, agua y gas, además de la construcción de baños, vestuarios, habitaciones y un comedor para atender a las personas en situación de calle.

Para financiar estos trabajos, Sol de Noche ha lanzado una campaña de recaudación de fondos. Además de recibir donaciones de particulares, empresas e instituciones, la organización ha puesto en venta pizzas, cuya entrega está programada para el 18 de noviembre. Las personas interesadas en colaborar pueden encargar pizzas a través de WhatsApp al número 3412827133 o realizar aportes directamente al alias «refugiosoldenoche» en medios de pago digital.

«El Refugio es una asociación independiente que se solventa con donaciones. Dada la magnitud de la obra, necesitamos de los aportes para solventar algunos gastos esenciales,» enfatizó Locatelli en una publicación reciente en Instagram, donde se compartieron imágenes de las futuras instalaciones en estado de obra.

Un Espacio que Promete Refugio y Esperanza

El proyecto de Sol de Noche busca algo más que un espacio físico para albergar a sus beneficiarios durante los meses de invierno. La organización ha sido un pilar de asistencia para decenas de personas en situación de calle, proporcionando no solo un lugar seguro para pasar la noche, sino también apoyo emocional, alimentos y acceso a servicios básicos. La decisión de mantener esta misión en pie, a pesar de las dificultades, refleja el compromiso de la ONG con una de las poblaciones más vulnerables de Rosario.

Este nuevo predio, aunque aún lejos de estar listo para recibir a sus futuros residentes, simboliza la posibilidad de un renacimiento para Sol de Noche y para aquellos que dependen de sus servicios. Con la ayuda de la comunidad y la puesta en marcha de las obras, el refugio espera abrir sus puertas a tiempo para la próxima temporada invernal, brindando nuevamente una oportunidad de resguardo y dignidad a quienes lo necesitan.