En una decisión abrupta y sin demasiadas explicaciones previas, la empresa agroexportadora Vicentín suspendió este viernes la actividad en sus plantas de Ricardone y Avellaneda, generando una fuerte reacción por parte de los trabajadores y del gremio aceitero, que denuncia un «lock out patronal». La noticia se conoció en horas de la tarde, cuando los encargados de ambos predios ordenaron frenar inmediatamente la producción.
Pocas horas después, la firma emitió un comunicado oficial en el que justificó la medida como un “cierre seguro” de las operaciones, con el objetivo de “proteger los activos” de la compañía. Según expresaron, se trata de una decisión tomada “en la convicción de que, para la conservación de la empresa, en este momento se impone la protección de los activos”, aunque no ofrecieron detalles precisos sobre la duración o el futuro de la paralización.
Dificultades para operar y deuda con los trabajadores
El argumento central que brindó Vicentín para justificar la detención de las tareas fue la “imposibilidad de obtener contratos de fazón en tiempo oportuno”, un esquema habitual por el cual la firma utiliza instalaciones propias para procesar materia prima de terceros, lo que le permite seguir operando pese a sus dificultades económicas. La falta de estos contratos comprometería, según la empresa, su capacidad de cumplir con los compromisos asumidos con acreedores y empleados.
Sin embargo, desde el gremio aceitero no tardaron en alzar la voz, señalando que en ambas plantas aún quedaban toneladas de materia prima listas para ser procesadas. En el caso puntual de Avellaneda, el sindicato denunció que había 25 mil toneladas de girasol sin procesar, lo que pone en duda la justificación operativa del cierre.
“Esto es claramente una decisión empresarial y unilateral. En Ricardone todavía hay girasol de la Unión Agrícola de Avellaneda, se podría seguir trabajando”, remarcó Leandro Monzón, secretario general de los aceiteros del norte de la provincia. El dirigente apuntó directamente contra la cúpula de Vicentín y calificó la decisión como un “lock out patronal”, en referencia a una maniobra de cierre patronal para presionar en medio de un conflicto.
Tensión con los gremios y posible conflicto
Desde el sindicato de Aceiteros de San Lorenzo también salieron a criticar con dureza la decisión, especialmente porque coincide con la fecha en la que la firma debía efectuar pagos pendientes a los trabajadores. Ante este escenario, ya se convocó a una asamblea gremial para definir los pasos a seguir y evaluar eventuales medidas de fuerza.
En ambas plantas, por el momento, solo se mantiene un equipo de mantenimiento mínimo, mientras que en el caso de Avellaneda se decidió dejar activa la caldera, ya que su funcionamiento es clave para abastecer de energía a otras industrias dentro del Parque Industrial. Esta decisión técnica evita una paralización total, pero no calma la preocupación general.
Un conflicto que arrastra años
El comunicado de Vicentín también hace referencia al contexto que viene arrastrando la empresa desde su cesación de pagos a fines de 2019. Allí, los directivos lamentaron que, a pesar de haber encontrado una salida “clara, concreta y tangible” hace más de tres años —una referencia al plan de reestructuración aprobado por una mayoría de acreedores—, hoy vuelven a enfrentar una situación de “zozobra”, tanto para la compañía como para la comunidad.
El conflicto vuelve a poner en el centro de la escena el deterioro de una de las principales agroexportadoras del país, que supo ser uno de los grandes jugadores del complejo oleaginoso y cerealero, y que hoy atraviesa una de sus peores crisis. A esto se suma la creciente tensión con los gremios, la incertidumbre de los trabajadores y el impacto que genera en economías regionales como las del norte santafesino.
En las próximas horas, la asamblea de trabajadores será clave para definir si avanzan con reclamos gremiales, movilizaciones o incluso paros. Por lo pronto, lo único concreto es que las plantas están paradas, los ánimos caldeados y las respuestas, hasta ahora, son escasas.